985 168 911 rodator@rodator.com

La integridad y protección de bridas es fundamental para la contención de fluidos en un sistema de tuberías. La pérdida de contención, ya sea en tuberías de sustancias químicas, hidrocarburos, gas o distribución de agua, tiene un impacto ambiental y operativo importante. Esto podría representar un grave riesgo para la seguridad.

Problemas de corrosión en bridas

La corrosión por grietas es un mecanismo de daño común donde hay concentración de sustancias corrosivas en un área localizada. De hecho, la tasa de corrosión se acelera por la concentración de materiales corrosivos dentro de un espacio cerrado. La grieta entre las caras de dos bridas es el entorno ideal para el desarrollo de la corrosión. La cara de la brida es especialmente propensa a la corrosión por grietas cuando se usan bridas en entornos extremadamente corrosivos.

Con el tiempo, la corrosión que comienza en el huelgo del diámetro interior de una brida puede extenderse a la zona de la junta. La concentración de materiales corrosivos entre la superficie de sellado y el material de la junta puede influir en la velocidad de corrosión.

La junta funciona como un sello que cubre la superficie de la cara desde el borde hasta el extremo de la superficie mecanizada. La corrosión en la zona de sellado puede resultar en pérdida de contención y fuga de producto con consecuencias potencialmente catastróficas para el medio ambiente.

Una protección externa insuficiente de las bridas puede provocar un daño a las bridas y las sujeciones, lo cual acelera el deterioro de la integridad del sistema. Las consecuencias de esta situación no son fáciles de predecir, ya que dependen de las condiciones prevalecientes. La degradación del sustrato puede ser lenta y continua, en función de la severidad de las condiciones ambientales; sin embargo, en condiciones extremas, el proceso de corrosión externa puede alcanzar rápidamente un punto en el que la integridad estructural del sistema quede afectada y podría resultar en una pérdida de contención catastrófica.

Reparación de caras de bridas

La acción corrosiva de las sustancias químicas, la corrosión por grietas, la corrosión galvánica y el daño por vapor a alta presión pueden provocar el deterioro y la consiguiente fuga de las bridas.

La tecnología de moldeado de caras de bridas de Belzona elimina la necesidad de emplear los métodos tradicionales de soldadura que implican trabajos en caliente. Permite una aplicación simple en situaciones de emergencia, especialmente en lugares con acceso limitado, como en las plataformas marinas.

El kit de reparación exclusivo de Belzona está diseñado para ayudar a combatir los problemas comunes de las superficies de acoplamiento de las uniones bridadas.

Protección de bridas con la membrana de encapsulado de Belzona

Para responder a los problemas de corrosión externa en bridas, Belzona ha formulado dos recubrimientos; uno que se puede cortar y remover y otro aplicable con pulverizador. Estos han sido diseñados específicamente para la protección de las bridas, sujeciones y tuberías asociadas para impedir el ingreso de humedad y prevenir la corrosión atmosférica, galvánica y por grietas. Ambos sistemas comienzan con una capa del inhibidor de corrosión, Belzona 8411. Luego, se puede usar Belzona 3411 o Belzona 3412 para formar una capa de encapsulado flexible y fuerte.

Estos sistemas duraderos se usan para proteger bridas de la mayoría de las formas, tamaños y configuraciones contra la corrosión, y encapsular la brida para que no ingrese la humedad. El inhibidor Belzona 8411 también tiene propiedades como desmoldante, lo que permite retirar las capas del recubrimiento Belzona 3411 o Belzona 3412 de la unión para permitir la inspección.

Si fuese necesario realizar tareas de mantenimiento, simplemente se corta el recubrimiento con una cuchilla filosa a la altura del plano de separación de ambas caras de la brida.

Las dos mitades de la membrana se repliegan hacia atrás para dejar a la vista los pernos y las bridas. Una vez finalizado el trabajo de mantenimiento, las membranas se despliegan nuevamente a su posición original y se sellan aplicando Belzona 3411 o Belzona 3412.

Estos sistemas son fáciles de aplicar, no requieren calor y forman una barrera protectora elástica y resistente una vez fraguados. Además, Belzona 3412 ha sido diseñado para ser aplicado de forma rápida y efectiva con la pistola pulverizadora de Belzona.

Prueba de resistencia a la erosión

Como las conexiones bridadas son un componente crítico dentro del sistema de tuberías, se requieren técnicas de monitoreo e inspección efectivas para minimizar las interrupciones no programadas debido a fugas y así poder cumplir con los requisitos de producción cada vez más exigentes.

Dado que las caras de sellado de las bridas solo se pueden inspeccionar durante una interrupción del sistema, es vital que este proceso se realice de la manera más simple posible y, por lo tanto, la eliminación de la corrosión externa debe ser una prioridad.

Si no es posible interrumpir el servicio, la inspección se puede realizar mediante técnicas ultrasónicas pero, nuevamente, este proceso puede ser mucho más complejo e impreciso si no se controla la corrosión externa. Por ello, la protección contra la corrosión externa de bridas y sujeciones es crítica para poder monitorear el sistema y permitir procedimientos de control de calidad e inspección más realistas y eficaces.

El sistema de encapsulado Belzona 3411 puede usarse no solo para brindar una protección completa contra la corrosión en bridas, sujeciones y sus tuberías asociadas, sino también como sistema preventivo que ayuda a facilitar el monitoreo y la inspección de las caras de las bridas.

Te asesoraremos sin compromiso sobre esta u otras soluciones Belzona a través de rodator@rodator.com o de nuestro formulario web de contacto.