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¿Qué es la soldadura en frío y cuáles son sus ventajas? Te lo explicamos;

Puede describirse como la unión de dos partes o materiales sin emplear calor. Las técnicas tradicionales de unión de materiales como por ejemplo, la soldadura, utilizan las altas temperaturas para “derretir” los materiales de modo que se fundan en uno. Por el contrario, la soldadura en frío se logra con el uso de un adhesivo sin la aplicación de calor.

Es una alternativa conveniente a la soldadura tradicional. La soldadura es una de las técnicas de unión más reconocidas; sin embargo, también presenta varios aspectos problemáticos en lo que respecta a la seguridad, el tiempo fuera de servicio y los defectos que puede provocar.

Seguridad:

En términos de seguridad, la emisión de chispas es un riesgo, especialmente en atmósferas explosivas. Una sola chispa producida al soldar puede provocar un incendio o incluso una explosión. Si bien se han implementado diversas acciones para minimizar los riesgos del trabajo en caliente durante muchos años, aún ocurren accidentes. Además, los gases tóxicos que se producen durante el proceso pueden tener un impacto negativo para el soldador en espacios reducidos, y afectan al medio ambiente.

Tiempo:

En cuanto al tiempo fuera de servicio, la soldadura tradicional puede ser un proceso prolongado debido a la cantidad de pasos necesarios para su aplicación. El equipo debe desgasificarse antes de la aplicación, la superficie debe ser mecanizada hasta lograr el perfil inicial y, una vez finalizada la aplicación, se deben eliminar las tensiones generadas en el equipo. El tratamiento térmico que se requiere después de la soldadura y la inspección prolongan aún más el tiempo fuera de servicio.

Corrosión:

Finalmente, el fenómeno de corrosión galvánica normalmente se presenta cuando los metales de relleno de base son disímiles. Además, el calor generado por la soldadura puede llevar a la creación de zonas afectadas por el calor, las cuales pueden causar más corrosión. Las tensiones residuales causadas por la expansión-contracción dispareja cambian la estructura y las propiedades del metal y pueden derivar en una posible degradación del material. También pueden producirse huecos y porosidad durante el proceso de soldadura, difíciles de detectar si no están visibles en su superficie, que provocarán su debilitamiento si no se reparan.

Por tanto, la soldadura en frío se considera una alternativa viable y recomendable por diversas razones:

  • No hay riesgo de chispas o peligros eléctricos y no es necesario contar con permisos para trabajos en caliente.
  • La soldadura en frío puede usarse en lugares donde el corte y la soldadura en caliente estén restringidos debido a atmósferas potencialmente explosivas.
  • La aplicación simple y fácil in-situ, sin necesidad de contar con equipos especiales, hace que la soldadura en frío sea ideal para reparaciones de emergencia y áreas de aplicación difíciles, donde el acceso esté restringido.
  • No es necesario mecanizar, aliviar tensiones ni realizar tratamientos térmicos posteriores a la soldadura en el sitio.
  • El adhesivo de soldadura en frío puede adaptarse a formas y sustratos irregulares, de modo que permite rellenar los vacíos entre las superficies. Esto garantiza un 100% de contacto y como consecuencia, mejora la capacidad de carga.
  • El sistema es ecológico, libre de solventes y totalmente sólido.

Podemos realizar la soldadura en frío a través de dos simples métodos:

  1. Sandwich de Compuesto: en la mayoría de los casos, la soldadura en frío se logra con un adhesivo de grado pastoso de la serie 1000 de Belzona. El producto se aplica empujándolo contra el perfil de ambas superficies, previamente preparadas para aumentar su aspereza. Luego ambas superficies se unen presionándose firmemente para expulsar el material sobrante y eliminar el aire atrapado.
  2. Inyección: para la unión de áreas grandes, por ejemplo placas de refuerzo de 1m2, puede ser necesaria la inyección de material fluido de las series 1000 o 5000 de Belzona a través de orificios preparados para esa finalidad, lo que asegurará un contacto pleno entre las dos superficies. En este caso, se usa una pasta para sellar los bordes y el material fluido se inyecta. Este fluye desde las esquinas hacia el interior hasta que empieza a salir por los orificios de ventilación.

Si te interesa y necesitas más información sobre la soldadura en frío, no dudes en contactar con nuestro equipo a través de rodator@rodator.com y un delegado técnico resolverá todas tus dudas.